El alma de las palabras

El alma de las palabras

Palabra y palabras, las amo desde hace tiempo.

Pero un conflicto interno se asoma, está presente.

¿Y por qué hay cosas para las que las palabras no alcanzan? Cuando esto pasa, puedo llegar a odiarlas. Es como un quiero y no puedo, sé que están ahí, tienen un valor y una belleza incalculables, pero a todo, no llegan.

Pretendo utilizar las palabras para todo, para expresar lo que siento, para sincerarme, para sentirme mejor; Para crear nuevas dimensiones o mundos paralelos que me invitan a evadirme por unos instantes. La palabra adorna y hace más bonito mi escenario interno.

Sé que disfruto con ellas cuando me expreso o describo algo con asombroso deleite.

¿Pero con qué fin quiero utilizar las palabras para todo?

Si en realidad, ya sé de buena fe que el escondite favorito de las palabras es el alma.

Si el alma ya se expresa de mil formas o maneras, con eso, pues, ya basta. O debería bastar.

2 comentarios en «El alma de las palabras»

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